Autor: elguardiandelodesconocido
-

Yo, otra vez
Esta historia va de silencios, de los míos, los que enredo en mi habitación alargando la noche hacia el infinito. Esta historia es un silencio en sí misma, en mí mismo correteando orgulloso mientras veo que tú también te subes a ese vacío y entonces vuelvo a caer. Y caigo pero me he…
-

Abrigos de palabras
Una voz que es un eco de las cosas que hicimos, unas dulces cuerdas rasgadas que arrastran mis oídos al abismo, al vértigo de la vida, que juega y juega al escondite en llamas. Una vez grité una canción dormido que era ella hablándome al oído; dos palabras, un silencio y esa brecha a…
-

Una ciudad y una nota
Hay días en los que la cortina se eleva sobre todas las cosas, gris, a pesar de los colores, las palabras, las historias y canciones que mascullo mientras me miras, silencio…, un chasquido y vuelta. Vuelta a desenredar recuerdos, a enmarañar la vida y coser telas de araña que tenía dobladas en la esquina…
-

Pensamientos 1
No es la primera vez que camino sin rumbo por el pueblo, que mis pies casi se arrastran sobre el empedrado, sobre las baldosas todavía húmedas por la lluvia de la noche anterior. Llueve mucho aquí, casi siempre, pienso mientras me pongo otra de esas máscaras que uso cuando salgo a la calle, una que…
-

Tres estatuas
«…Si estás leyendo esto seguramente me haya marchado, no sé si muy lejos o tan cerca como para que puedas sentirme entre las enredaderas de este mausoleo abandonado al que te he pedido que regreses. ¿Recuerdas el viaje?, quizá ya no, quizá todo haya cambiado tanto en tu cabeza que solo puedas atisbar una sombra…
-

Dos figuras cayendo
Caen como si estuvieran volando, caen atravesando la atmósfera, de espaldas, con los brazos extendidos, en espirales de fuego. Dos figuras caen, sonriendo, en silbidos de viento entre los dedos, en retazos de nubes, de una canción que suena en un coche. Caen desde hace tiempo, desde hace muchos planetas, estrellas y galaxias…
-

El viejo
Otra vez las campanas, doce veces entre la lluvia y el viento, «campanas del infierno», murmura el viejo y saca dos chapas de cerveza y paga al camarero, con la única media sonrisa que pudo encontrar, herida de glorias pasadas. Otra vez las campanas, el viento, la lluvia y el violín de un yate…
-

Agua
Tocar de nuevo el agua pero esta vez con tu figura cercana, a micrómetros de distancia, entre recónditos pasillos de la mente y sobre ellos, y sobre todo, sonriendo. Sonriendo entre mis nubes, mis miedos y los algoritmos de la suerte, encendidas las luces del bosque negro y mis manos buscándote como siempre, y…
-

Ya sabía que morirían
Y yo ya sabía que morirían las frases interminables, los cánticos nocturnos, las claves, los remolinos de imposibles. Y ya sabía que rodaría planos solo, solamente fumando aire frío y dinamitando el pasado con poemas sin lógica aparente, sin tu cuerpo. Solo yo puedo salvarme de mí mismo, de ese resbalón de sombras…