El despertador arranca mi alma de los sueños, el sol comienza a aparecer en escena, a través de las ventanas la ciudad se expande, se mueve, respira, como un ser vivo, como un animal gris de piedra y asfalto. Hace frío y mi cuerpo no reacciona, demasiada información entra a través de mis ojos, quiero volver a cerrarlos, quiero volver a los sueños, volver al mundo de sábanas y almohadas.
Entro en la ducha, las gotas me golpean, y se escurren por mi pelo, mientras mi mente se escapa y se pierde, mientras vuelo hacia cualquier lugar, dejando mi cuerpo inerte bajo el agua caliente.
Vuelo sobre tejados de edificios y casas vacías, sobre mundos desconocidos de personas con metas cambiantes, con futuros llenos de interrogantes y dudas. Poco a poco los edificios y las casas se cambian por árboles, océanos, playas y paisajes nevados, todo desde arriba, sobrevolando el mundo.
Pero cuando la calma ha llegado y he olvidado de donde vengo y a donde voy, algo tira de mi, mi cuerpo me llama y me devuelve a la realidad.
El frío de la calle me golpea, y los sonidos del despertar de esta gris ciudad me saludan con ironía, coches, motos, farolas, son los guardianes y me hacen prisionero, prisionero del silencio en el corazón del ruido, de la soledad en medio de millones de personas.
Y mientras mi cuerpo sigue caminando, vuelvo a volar a través del mundo, a través del tiempo, a través de los recuerdos…
El Despertar
Comentarios
3 respuestas a «El Despertar»
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El mundo de los sueños nos envuelve de tal forma, que nos hace desaparecer de este mundo, de la realidad, de la triste realidad…
Una escapada a los sueños leer tus líneas.
Has reflejado maravillosamente bien las experiencias extracorporales que nos ocurren cuando soñamos, dormidos o despiertos, y que en todo momento nos hace escapar de la rutina.
Saludos! n_n
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Increible!!! Me siento totalmente identifica, muy buenisima descripción de los hechos.
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Podria decirte muchas cosas sobre las imagenes que transmites con tu prosa, tio, pero la verdad es que me voy a centrar en otra cosa.
Consigues convertir la prosa en poesia! Y eso es muy grande. Un «relato» corto pero que transmite mucho. Continua haciendo esto, recopilalo y haz un libroMe gustaMe gusta

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