Futuro Incierto

 
 
La ciudad emerge nuevamente
impulsada por un recuerdo,
las calles se tiñen de colores extraños,
todo vuelve a fluir, incluso el tiempo.
 
Los árboles respiran,
las nubes parecen dibujarse sobre el cielo
como grises sombras en el horizonte,
como grises cazadoras de sueños.
 
Un gran mundo antiguo,
imagen congelada del pasado
que en mis manos tiembla,
que en mi regazo se ha congelado.
 
Parece como si todo siguiese en pie
como si nada hubiese cambiado,
pero somos tiempo muerto,
seres extintos que sobreviven en la niebla.
 
He enseñado esa fotografía,
en mil ocasiones diferentes,
les he hablado de un mundo que ya no existe,
de seres tan extraños como únicos,
de cielos limpios, oscurecidos hoy
a causa de la venda que cubría nuestros ojos.
 
Caminamos, absortos, caminamos,
después de haber dibujado en sus cabezas
la real ficción de tiempos pasados,
porque la esperanza sigue en pie,
dentro de unos corazones tan frágiles como valientes.
“Pensar en el futuro es recordar que todavía tenemos un presente”

Sucesos Insignificantes

El frío atraviesa mi piel,
la oscuridad cubre los árboles,
silenciosa como esta noche moribunda,
noche asesina de solitarios corazones.

Corriendo sobre la hierba una sombra se vislumbra,
corriendo bajo el cielo exento de estrellas,
sin hacer ruido
da caza a los sueños que se escapan.
En el silencio sobrevive el guardián de lo desconocido.

No siente el viento, 
las luces del paseo lo atraviesan,
transparente, invisible,
su cuerpo es fiel reflejo de la soledad que lo consume.

Unos cuantos creen haberlo visto,
siempre durante las noches de invierno,
cuando las agujas de los relojes traspasan el número doce,
a veces habla, otras escucha,
es una sombra que no suele dejarse ver,
un susurro que siempre se recuerda.

Lo pude ver solo dos segundos,
durante un instante calculado. 
Me dedicó una sonrisa entristecida,
justo cuando un rayo atravesaba el cielo.
Aquella noche renacieron recuerdos perdidos,
saltaron sobre mí asesinos momentos pasados.

Pero ya nada dolía, nada faltaba,
todo parecía lejano,
ajeno a lo que me rodeaba,
una pesadilla que no quería volver a saborear.
Y caminé sin rumbo a lo largo de la costa,
buscando presentes que llenasen mil historias,
buscando mil vidas, mil sueños.


“En ocasiones aparece algo que te hace dar un giro, algo insignificante, algo pequeño en comparación con el cambio que provoca.”